Ya conozco el camino. Mis dedos saben como llegar a tu piel. Cada recodo de tu cuerpo, cada lunar, es camino conocido. Mis labios saben donde buscar, saben abrirse y cerrarse buscando los movimientos de los tuyos. No hay nervios, ni dudas, es fácil llegar a ti, por que conozco el camino. Mis ojos siguen el sendero hasta llegar a los tuyos, y no retiran la mirada intimidados, la mantienen por que poco hay que ocultar, por que la senda está andada. Conozco las piedras, los baches, los lugares más escondidos donde poder recrearme, donde jugar con los dedos, donde nadie nos ve. No te pongas delante, pequeña, por que llegaré a ti. Y como conozco el camino nada podrá impedir que lo recorra.
